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PARTE 1 | ITV y las consecuencias de acumular infracciones
Una ITV caducada puede parecer un problema relativamente sencillo: una multa y poco más. Pero varios casos recientes demuestran que cuando la falta de ITV aparece junto a otras irregularidades, una parada rutinaria de tráfico puede terminar convirtiéndose en un problema mucho más serio.
El caso más reciente ocurrió en Culleredo, en Galicia. La Policía Local interceptó el 4 de septiembre a un conductor de 24 años durante un control. Los agentes comprobaron que circulaba sin la ITV en vigor y sin seguro obligatorio, además de tener retirado el permiso de conducir. La prueba de alcoholemia también dio positivo, con 0,37 mg/l de aire espirado. El conductor deberá comparecer en un juicio rápido por un presunto delito contra la seguridad vial relacionado con la pérdida de vigencia del permiso.
Para un conductor general, el límite administrativo es de 0,25 mg/l. Entre más de 0,25 y 0,50 mg/l la sanción es de 500 euros y cuatro puntos. El umbral penal por tasa objetiva se sitúa por encima de 0,60 mg/l, aunque determinadas circunstancias pueden hacer que una conducción bajo la influencia del alcohol sea considerada delito incluso con una tasa inferior.
En la Comunidad Valenciana también ocurre
No hace falta irse a Galicia para encontrar situaciones en las que una comprobación de tráfico destapa varios problemas.
En Almassora, Castellón, la Guardia Civil detuvo en julio a un conductor después de observar que circulaba sin cinturón. Al comprobar la documentación descubrieron que el vehículo circulaba sin ITV y sin seguro en vigor. Durante la intervención localizaron además unos 120 gramos de marihuana, por lo que el conductor fue detenido por un presunto delito de tráfico de drogas. El vehículo quedó inmovilizado.
Y en agosto, en Sant Mateu, la Guardia Civil interceptó otro vehículo en la CV-11 en cuyo interior se localizaron 14 dosis de cocaína. El automóvil circulaba también sin seguro obligatorio y con la ITV caducada. El conductor fue detenido por un presunto delito contra la salud pública y las irregularidades del vehículo fueron denunciadas.
Estos casos no significan que una ITV caducada convierta automáticamente una infracción administrativa en un delito. Lo que muestran es que cuando un conductor acumula varias irregularidades, las consecuencias pueden multiplicarse.
¿Qué pasa si circulas sin ITV?
Circular con la ITV caducada supone una multa de 200 euros. Pero no es lo mismo una ITV simplemente caducada que una inspección con resultado desfavorable o negativo.
Cuando una ITV resulta desfavorable, el vehículo queda limitado a circular para acudir al taller, solucionar los defectos y regresar posteriormente a la estación ITV.
Si el resultado es negativo porque los defectos representan un peligro para los ocupantes o para otros usuarios de la vía, el vehículo debe ser trasladado utilizando medios ajenos al propio vehículo.
Por tanto, ITV caducada, desfavorable y negativa son situaciones diferentes y sus consecuencias también lo son.
Sin seguro, el problema aumenta
Circular sin el seguro obligatorio puede suponer una multa de entre 601 y 3.005 euros, dependiendo de las circunstancias. Además, el vehículo puede ser inmovilizado o depositado hasta que se regularice la situación.
Y las consecuencias económicas pueden ser mucho mayores si el vehículo sin seguro provoca un accidente. En determinadas circunstancias, las cantidades pagadas por los daños pueden terminar siendo reclamadas al responsable.
Conducir con el permiso retirado
El caso de Culleredo también muestra una diferencia fundamental.
Cuando la pérdida de vigencia del permiso se produce después de agotar todos los puntos y la resolución correspondiente ha sido notificada, conducir puede constituir un delito contra la seguridad vial, según el artículo 384 del Código Penal.
La DGT señala que puede castigarse con prisión de tres a seis meses, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
Es decir, una ITV caducada no es lo mismo que conducir con el permiso retirado. Son infracciones con consecuencias jurídicas muy diferentes.
La lección para los conductores valencianos
Los casos recientes dejan una conclusión clara: una ITV caducada ya supone un problema, pero puede convertirse en algo mucho más serio cuando aparece junto a otras irregularidades.
Sin seguro, con el permiso retirado, con alcohol o drogas y con otros incumplimientos, una parada rutinaria puede terminar descubriendo una cadena de problemas.
Además, las autoridades utilizan cada vez más sistemas de lectura automática de matrículas conectados con bases de datos para detectar vehículos que pueden circular sin ITV o seguro.
Para los conductores de la Comunidad Valenciana, la mejor estrategia sigue siendo sencilla: mantener la ITV y el seguro en vigor y comprobar la documentación antes de ponerse al volante.
Una ITV caducada puede parecer un pequeño descuido. Como demuestran estos casos, puede ser solamente el comienzo del problema.
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