
▶Próximamente en nuestro canal de YouTube
Llenar el depósito se ha convertido en un gasto importante para muchos conductores. Sin embargo, además de buscar una gasolinera con buenos precios, hay otra forma de reducir la factura: consumir menos combustible en los desplazamientos diarios.
La forma de conducir, la presión de los neumáticos, el peso que transportamos y el mantenimiento del vehículo influyen en el consumo. La Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda adoptar hábitos de conducción eficiente que también pueden mejorar la seguridad vial.
Estos son ocho consejos prácticos para ahorrar gasolina o diésel sin necesidad de cambiar de coche.
1. Conduce con suavidad y evita los acelerones
Uno de los hábitos que más ayuda a controlar el consumo es evitar las aceleraciones y frenadas innecesarias. Circular con continuos cambios de velocidad obliga al vehículo a gastar más energía para recuperar el ritmo.
Siempre que las condiciones del tráfico lo permitan, conviene anticiparse a los semáforos, las retenciones y las curvas, levantar el pie del acelerador con tiempo y frenar progresivamente.
Además de reducir el gasto de combustible, esta forma de conducir disminuye el desgaste de elementos como los frenos, los neumáticos y el embrague.
2. Mantén una velocidad razonablemente constante
Circular a una velocidad elevada aumenta la resistencia del aire y puede incrementar considerablemente el consumo. Por eso, en carretera y autopista, mantener un ritmo estable suele ser más eficiente que acelerar y frenar continuamente.
El control de crucero puede resultar útil en tramos despejados y con pocas variaciones de pendiente. Sin embargo, no siempre es la mejor opción en carreteras con tráfico irregular o subidas pronunciadas.
La prioridad debe ser mantener una conducción segura y adaptada a las condiciones de la vía, respetando siempre los límites de velocidad.
3. Revisa la presión de los neumáticos
Los neumáticos influyen tanto en la seguridad como en el gasto de combustible. Cuando circulan con una presión inferior a la recomendada, aumenta la resistencia a la rodadura y el motor necesita más energía para mover el vehículo.
Conviene comprobar la presión al menos una vez al mes y antes de emprender un viaje largo, siguiendo las indicaciones del fabricante. Estas suelen encontrarse en una etiqueta situada en el marco de una puerta, la tapa del depósito o el manual del vehículo.
La presión debe ajustarse a las especificaciones correspondientes a la carga y las condiciones de uso. No conviene inflar las ruedas por encima de lo indicado para intentar ahorrar combustible.
4. Quita el peso y los accesorios que no necesitas
Transportar objetos innecesarios en el maletero supone mover un peso adicional en cada desplazamiento. El efecto puede ser especialmente relevante cuando se trata de cargas pesadas.
También conviene desmontar la baca o el portaequipajes del techo cuando no se utilizan. Estos accesorios aumentan la resistencia aerodinámica, especialmente a velocidades de carretera.
Antes de salir de viaje, merece la pena revisar el maletero y retirar aquello que no sea necesario. No se trata de viajar sin equipaje, sino de evitar transportar peso y accesorios inútiles.
5. Utiliza el aire acondicionado con sentido común
La climatización consume energía y puede aumentar el gasto de combustible, aunque su efecto depende del vehículo, la temperatura exterior y las condiciones de conducción.
En verano, es recomendable ventilar brevemente el habitáculo si el coche ha permanecido al sol y después utilizar el aire acondicionado a una temperatura confortable, sin exigir al sistema más de lo necesario.
En carretera, circular con las ventanillas abiertas también puede aumentar la resistencia aerodinámica. Por eso, la mejor opción depende de la velocidad y de las condiciones ambientales.
No es necesario renunciar al confort ni a una temperatura segura para ahorrar unos céntimos.
6. Cambia de marcha en el momento adecuado
En los vehículos con cambio manual, conducir a un régimen de revoluciones excesivamente alto suele aumentar el consumo. Conviene subir de marcha cuando el motor lo permita y mantenerlo en un régimen adecuado para la velocidad y el esfuerzo requerido.
No obstante, circular siempre con la marcha más larga no es necesariamente lo más eficiente. Si el motor pierde fuerza o necesita acelerar intensamente para mantener el ritmo, puede ser preferible reducir una marcha.
Cada vehículo tiene sus propias características, por lo que es aconsejable seguir las recomendaciones del fabricante.
7. Planifica los desplazamientos
Una ruta más corta no siempre es la más rápida ni la que menos combustible consume. Los atascos, las obras, las pendientes y las paradas frecuentes pueden aumentar el gasto.
Antes de salir, especialmente en desplazamientos largos, conviene consultar el tráfico y elegir una ruta razonable. También puede ser útil agrupar varios recados en un solo viaje, en lugar de realizar trayectos separados. Hoy en día, un GPS es casi indispensable para planificar la mejor ruta.
En la Comunidad Valenciana, donde muchos conductores combinan desplazamientos urbanos con recorridos por autovía, evitar kilómetros innecesarios puede ayudar a reducir tanto el consumo como el tiempo al volante.
8. Mantén el coche en buen estado
Un vehículo con el mantenimiento adecuado tiene más posibilidades de funcionar de manera eficiente. Los filtros, el aceite, los sistemas de inyección y otros componentes deben revisarse conforme al programa de mantenimiento del fabricante.
Si el coche empieza a consumir mucho más de lo habitual, pierde potencia o presenta algún comportamiento extraño, conviene consultar con un taller. Un aumento repentino del consumo puede tener distintas causas y no debe atribuirse automáticamente a la forma de conducir.
La ITV también cumple una función importante en la seguridad y el control de las emisiones, aunque pasar la inspección no garantiza por sí solo un menor consumo. Para mantener la eficiencia del vehículo, el mantenimiento periódico sigue siendo fundamental.
En definitiva, ahorrar combustible no depende de un truco milagroso. La combinación de una conducción suave, neumáticos correctamente inflados, menos peso innecesario y un mantenimiento adecuado puede ayudar a reducir el gasto. Son pequeños hábitos que, repetidos durante meses, pueden marcar una diferencia en el presupuesto de cualquier conductor.
Otros artículos recomendados
-
Actualización: SITVAL en 2026: cómo evitar multas y circular con seguridad
-
La ITV de Onda agota sus citas en media hora: qué está pasando con SITVAL en Castellón
-
Actualización: El colapso de SITVAL en la Comunidad Valenciana: esto ha cambiado en 2026
-
Actualización: Nueva ITV en Torrente: esto ha cambiado en 2026
-
¿Qué pasa con los triángulos de emergencia en 2026? | PARTE 4
-
Cómo usar correctamente la baliza V16: paso a paso para los conductores | PARTE 3
